70

Por Arturo Castillo Alva

No es fácil escribir de una persona con la que conviviste dos décadas. Sin embargo, cuando Picazo me habló de este reconocimiento y de mi autorización para reproducir un viejo texto y acepté, me espantó luego que se fuera a incluir un texto periodístico del que ni siquiera me acuerdo… Entonces se clavó la idea de agregar algo.

Ahora no sé qué agregar.

Bueno, tal vez valga decir que conocí a Gloria Gómez Guzmán cuando ambos éramos muy jóvenes: ella más que yo, tenía sólo diecinueve. Gloria terminaba la prepa, usaba más pantalones que minifaldas, intentaba escribir poesía pero no lo conseguía cabalmente.

Yo cumplía veintitrés, tenía una praxis de diez años intentándolo y apenas unos meses en que había roto mi secretismo y había gritado al mundo, dos o tres cuates a quienes además no les interesaba, que yo escribía. Ja. Así que imagino, nunca se lo he preguntado, que por eso ella me eligió para mostrarme sus manuscritos en el desaparecidísimo Instituto Mexicano Cubano de Intercambio Cultural donde algunos intentamos por años guarecer nuestra juventud y desconcierto, lo mismo que en otros cafés perdidos. (Y cantinas, claro).

Gloria tenía más que toda la fuerza necesaria pero le faltaban lecturas. Y no porque no leyera -devoraba todo impreso que encontraba a su paso- desde manifiestos partidarios hasta a aquel poeta sudamericano tan célebre -se me fue el nombre, ni modo- que deseaba morir en París con aguacero. Pienso que lo único que yo hice por Gloria fue hacerle girar unos grados la mirada hacia otras latitudes escriturales y prestarle unos cuantos libros. Lo demás ya es historia. 

Ella tenía el don (odio esta palabra), y lo sabía. Siempre lo supo. 

Aquí recuerdo una frase de mi querido R. Chandler que entonces no conocía y que hoy reconozco como absolutamente verdadera: “La gente que Dios o la naturaleza quiso que fueran escritores encuentra sus propias respuestas, y a los que tienen que preguntar es imposible ayudarlos. Son simplemente gente que quiere ser escritora”. Como poeta Gloria nunca me consultó a mi ni yo me atreví nunca a sugerirle cambios que fueran más allá de una palabra por otra. Y por lo general no me hacía caso. Ja.

Quizás algunos poemas de sus inicios tengan influencia mía -en cierta forma ella lo dice en la dedicatoria del que luego fue su primer libro- pero yo sólo encuentro uno y tengo la impresión -tampoco nunca se lo he preguntado- de que quiso evidenciarlo a propósito. Bueno, al fin y al cabo vivíamos en la misma casa y procreamos una hija.

Su camino como poeta ella ya lo traía trazado en el bolsillo, en la suela de los zapatos, entre el pelo crespo y yo nunca me asomé sobre su hombro para verlo a hurtadillas. Ni ella se asomó nunca sobre el mío. ¿Por qué? Sepa. Pero lo que sí es cierto es que los dos, cada cual por su lado y a su estilo -no de escribir sino de vivir- nos ajustamos a una frase de P. Auster que entonces no habíamos leído pero que bien define la que iba a ser nuestra tarea: “Descubrió que el verdadero sentido del arte no era crear objetos bellos. Era un método de conocimiento, una forma de penetrar en el mundo y encontrar el sitio que nos corresponde en él…”

Creo que entonces nunca pensamos que estaríamos vivos tantos años después. El mundo pesaba tanto. Y menos, que un día veríamos caer al pri y sus cómplices a los que ni siquiera vale la pena llamar partidos. Claro que no tiene mucho qué ver con lo que en aquellos años soñábamos en el IMCIC fumando hasta ahogarnos pero, bueno, mientras a nuestro país le vaya ¡por fin! un poco mejor con Andrés Manuel al frente, el pelotón de fusilamiento puede esperar.

Por lo pronto, un buen cumpleaños número setenta, Gloria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: